Acerca de

Antaño, en el número 34 de la rue Émile Carpentier, el aire se llenaba del olor del espíritu blanco y de la tinta utilizada para congelar las palabras sobre el papel. Hoy, esta antigua imprenta se llena de olor a sudor, de energía y de sonidos.

Este proyecto no es sólo la documentación de un espacio, movimientos efímeros, cuerpos diversos y un público heterogéneo. Es más bien la convergencia de diferentes temporalidades, un diálogo entre dos campos, la fotografía y la danza. Un intercambio dinámico entre la velocidad del movimiento, el reflejo de capturar el momento, el hiato de la edición y la permanencia de la impresión en papel.

Tras pasar dos años captando la vida del lugar, inmerso en lo cotidiano, este proyecto quiere contar la crónica de una época al ritmo de instantáneas, una coreografía de imágenes basada en momentos fugaces, miradas robadas, expectativas soñadoras y emociones desbordadas.

Sobre los autores

Irene aprendió fotografía con una Pentax que le pasó su padre. Gracias a esta vieja cámara analógica, descubrió su atracción por la luz. Paralelamente a su carrera como bailarina profesional, la fotografía se convirtió en su principal pasión. Con el tiempo, encontró la manera de fusionar estas dos pasiones centrándose en fotografiar espectáculos.
Arnaud se formó como diseñador gráfico, pero la fotografía siempre ha ocupado un lugar central en su trabajo. Durante los últimos 10 años ha dividido su tiempo entre el diseño gráfico y la fotografía, siendo su tema favorito los bailarines/intérpretes belgas e internacionales.

Dos personas vestidas con chándales modernos y pasamontañas de colores se encuentran en un bosque con árboles desnudos; una está de pie en primer plano, mientras la otra huye. La escena se asemeja a obras de Paper Art pintadas con un toque clásico.