9 noviembre - 4 diciembre
Edivaldo Ernesto, Florian Vuille, Horacio Macuacua, Milan Herich
Café con leche
Depth Movement es una clase dinámica de grupo intensa y densa. Se trata de energía, de desafiar constantemente tus límites. Comprender lo que te define como bailarín y superar esos límites una y otra vez. Permitir que el entorno influya en tus habilidades de baile, perfeccionando las herramientas para crear nuevas cualidades de movimiento y nuevos ritmos. Profundizar en la gama de tu vocabulario personal de danza, convirtiéndote en cualquier persona o cosa. Trabajar en pareja, con movimientos micro-narrativos multidireccionales para transformarse como grupo. Aprender a ser impredecible, a reciclar la energía y a utilizar el cuerpo como herramienta principal. Te garantizo un nuevo proceso de estudio en el que voy como profesor y guía paralelo a tu proceso de aprendizaje y te hace dar el paso de digerir el trabajo para conseguir un nivel completamente nuevo.
Milan Herich dirige una clase de técnica muy física y lúdica que desafía al individuo y coordina al grupo colectivo. A través de la repetición, la clase desarrollará habilidades y conciencia para moverse con velocidad y eficacia. El objetivo es alternar arcos y espirales del cuerpo en todas las direcciones que uno pueda imaginar. La clase comienza con ejercicios en los que trabajaremos el uso de la amplitud del cuerpo para descubrir diferentes posibilidades de movimiento, y se desarrolla en secuencias basadas en los ejercicios. Comenzaremos con un calentamiento de todo el cuerpo en el suelo y continuaremos con material sentado y en cuclillas. Después continuaremos caminando, corriendo y haciendo espirales, así como realizando frases que se centran en el movimiento del bailarín a través, alrededor y dentro y fuera del suelo.
Screw it es un taller de improvisación, en equilibrio entre la ligereza del juego y la potencia de las acciones.
Se basa en ejercicios de clown e improvisaciones de danza.
Es una exploración de nuestras propias habilidades.
Indagaremos en nuestros hábitos para entrar en contacto con ellos, mejor, más profundamente, más lejos.
Nos entrenaremos para hacer algo de lo que creemos que no es nada.
Partiremos de lo que creemos que no es ninguna parte, y llegaremos a donde queremos ir, sin perdernos.
Nos perderemos.
Este taller está abierto a todos, sin requisito de experiencia.
La inflexibilidad de lo establecido paraliza el movimiento, oscurece el ingenio, ensombrece la sorpresa. Pero la fuerza de la vida nos hace adaptables, nos da la oportunidad de transformar el espacio y de traducir la energía en materia, la materia en su propia evolución. El contorno de lo espontáneo se difumina hasta desaparecer, los márgenes de lo previsible se suavizan y conocemos el punto de interrogación que cuestiona la respuesta automática. El cuerpo nos permite trascender.
Horacio propone un trabajo muy físico que exige atención, interés e intensidad más que un determinado nivel de técnica, desafiando la potencialidad de cada bailarín para llevar más allá los límites de la imaginación y la expresión corporal para descubrir nuevas y sorprendentes posibilidades. “El taller evoluciona con lo que ofrece el grupo, ya que la capacidad de crear y componer físicamente requiere entrenamiento y atención, además de técnica o estilo. A través del proceso de grupo, los participantes aprenden unos de otros mediante la aceptación y la transformación, la colaboración y la observación de su propia danza y de la de todo el grupo. ¡Pongámonos manos a la obra, encendamos los motores y dejemos fluir la imaginación! A bailar”.”